Capítulo V – El Período de Preparación para la Segunda Llegada del Mesías

El período de preparación para la Segunda Llegada del Mesías es el período de 400 años desde la Reforma Religiosa de 1517 hasta el final de la Primera Guerra Mundial en 1918. El resumen del carácter de este período ya fue tratado en la sección en la que se le compara con el período de preparación para la llegada del Mesías desde el punto de vista de la identidad de tiempo; pero aquí haremos un estudio más detallado. Desde el punto de vista de la providencia de la restauración, esta era está dividida en tres períodos: el período de la Reforma Religiosa, el período de lucha entre religiones e ideologías y el período de madurez de la política, la economía y la ideología.

SECCION I
El Período de la Reforma Religiosa (1517-1648)

El período de 130 años, desde el momento en que Lutero levantó el estandarte de la Reforma Religiosa en Alemania en 1517 hasta el fin de la lucha entre las dos sectas religiosas, la antigua y la nueva, por el tratado de Westfalia en 1648, se denomina el «período de la Reforma Religiosa». El carácter de este período se formó por el Renacimiento y la Reforma Religiosa como productos de la sociedad feudal medieval. Cuando el propósito de la providencia de Dios que El pensó cumplir por medio de la sociedad medieval fracasó, el Renacimiento y la Reforma Religiosa emprendieron la misión conductora de establecer el fundamento para recibir al Mesías de la Segunda Llegada, orientando a la sociedad en la nueva dirección de la historia providencial. Por consiguiente, no podremos comprender el carácter de este período sin conocer esto más profundamente.

Si el Renacimiento y la Reforma Religiosa son los productos de la sociedad feudal medieval, ¿qué influencia ejerció la sociedad medieval en la naturaleza original de la gente de la época para que nacieran estos dos nuevos movimientos?

Debido al medio ambiente social del sistema feudal y a la degradación secular del Catolicismo Romano en las épocas medievales, se oprimió la naturaleza original del hombre y se limitó su libre desarrollo. La fe, el camino que cada uno debe seguir en busca de Dios, sólo puede realizarse por una relación vertical entre el individuo y Dios directamente. La intervención del papa y de los sacerdotes juntamente con las ceremonias religiosas rituales y las leyes, encadenaron la libertad religiosa de aquella época, mientras que el estricto sistema de las clases feudales, cohibió las actividades religiosas independientes del hombre. Además, por medio de la compraventa del sacerdocio y la explotación del pueblo por los sacerdotes, éstos se inclinaron al lujo y al hedonismo. En consecuencia, la autoridad papal estaba en una posición en la que no ofrecía mayor crédito al igual que las autoridades de la sociedad general, y era incapaz de dirigir la vida de fe del pueblo.

De este modo, el medio ambiente social de la época feudal medieval bloqueaba al hombre el camino hacia la restauración de su naturaleza original recibida en la creación. Por lo tanto, los hombres medievales, que estaban bajo la esclavitud de este medio ambiente, se movieron espontáneamente en la dirección de la restauración de la naturaleza original del hombre, destruyendo el medio ambiente. La naturaleza original del hombre se manifestó con dos caracteres o tendencias, el aspecto interior y el aspecto exterior. Estudiemos ahora en qué se basa esto según los principios de la creación.

Según los principios de la creación, el hombre, siendo el objeto substancial de Dios hecho a imagen de Sus características duales, se asemeja a Su carácter y forma esenciales. Este carácter y forma tienen una relación de interior y exterior. El hombre fue creado para vivir por la acción de dar y recibir entre este carácter interior y la forma exterior. Por lo tanto, la naturaleza original del hombre fue también creada para perseguir la realización de dos deseos, uno del aspecto interior y otro del aspecto exterior. Al obrar en Su providencia de la restauración con tales hombres, Dios está obligado a obrar en correlación con las dos búsquedas de la naturaleza original del hombre.

Dios, que creó primero el cuerpo del hombre (exterior) y a continuación su espíritu (interior) (Gen. 2:7), lleva a cabo Su providencia de la restauración para la recreación del hombre, restaurando primeramente lo exterior y después lo interior. Como ya lo hemos visto (ref. Part II, Cap. I), el hombre caído tenía que ofrecer primeramente un sacrificio simbólico exterior, antes de poder ofrecer un sacrificio substancial interior. Unicamente teniendo éxito al hacer el sacrificio substancial interior, podía ser realizado el fundamento para recibir al Mesías que es aún más interior. Por consiguiente, al restaurar al hombre caído, Dios hizo primeramente que éste restaurase su posición como «siervo de siervos» (Gen. 9:25) por medio de las ofrendas en la era del pre-Antiguo Testamento. Entonces, en la Era del Antiguo Testamento, hizo que éste restaurase su posición de siervo (Lv. 25:55), por medio de la ley. En la Era del Nuevo Testamento, hizo que el hombre restaurase su posición de hijo adoptivo (Rm. 8:23), por medio de la fe. En la Era del Testamento Completo, El está guiando al hombre para que restaure su posición como hijo verdadero, por medio del corazón, progresando siempre desde lo exterior a lo interior (ref. Part II, Cap. II, Sec. III, 2).

Por la misma razón, Dios hizo que el hombre restaurase primeramente el medio ambiente social exterior por medio de la ciencia, mientras obraba Su providencia para restaurar el espíritu interior del hombre por medio de la religión. Observando el orden de la creación del arcángel y del hombre vemos que Dios creó primero al arcángel, que es exterior, y después al hombre, que es interior. Por consiguiente, para restaurar al ángel y al hombre caído, Dios ha estado obrando en Su providencia restaurando primeramente el mundo substancial exterior, centrado en el cuerpo físico del hombre, por medio de la colaboración activa del mundo angélico, que es exterior, y restaurando después el mundo invisible interior, centrado en el espíritu del hombre.

Los hombres medievales tenían que separarse de Satán, que les había invadido debido a la degradación de los papas, cuya misión interior era restaurar el fundamento de fe y de esta manera permitir la restauración de la naturaleza original recibida en la creación. El espíritu conductor de los hombres medievales se dividió en dos movimientos para restaurar las dos ideologías, una de tipo Caín y otra de tipo Abel, conforme con la búsqueda interior y exterior de su naturaleza original. Primeramente surgió el movimiento para restaurar el Helenismo, que era de tipo Caín, y a continuación surgió el movimiento para restaurar el Hebraísmo, que era de tipo Abel. El movimiento para restaurar el Helenismo causó el Renacimiento, que era una expresión de humanismo, mientras que el movimiento para restaurar el Hebraísmo dio origen a la Reforma Religiosa para un nuevo despertar del teísmo. Estudiemos entonces cómo se han interrelacionado históricamente las corrientes del Helenismo y del Hebraísmo, llegando finalmente a la época actual.

Alrededor del año 2000 a.C. se formó la civilización Minoica centrada en la isla de Creta en el mar Mediterráneo. Esta civilización, al extenderse a Grecia, formó la esfera cultura Helénica, de tipo Caín, en el siglo XI a.C. cuyo espíritu dirigente era el Helenismo, centrado en el humanismo. Aproximadamente al mismo tiempo, en Asia Occidental se formó la esfera cultura Hebraica, de tipo Abel, cuyo espíritu dirigente era el Hebraísmo, centrado en el teísmo. Este fue el período del Reino Unido.

Si los reyes israelitas de aquella época hubieran establecido el fundamento para recibir al Mesías, recibiéndolo así en aquél tiempo, la esfera cultural Hebraica podría haber absorbido a la esfera cultural Helénica, formando una sola esfera cultural mundial. Sin embargo, los reyes fracasaron en unirse con la voluntad de Dios, dejándola incompleta. De este modo, el período desde el tiempo de su sujeción a Grecia en el año 333 a.C., después de haber regresado de su cautiverio en Babilonia, hasta la llegada de Jesús en tiempos de su sujeción a Roma, que pertenecía a la esfera cultural Helénica, fue el período en el cual el Hebraísmo estaba situado en la posición de ser controlado por el Helenismo.

Como ya hemos visto en el capítulo anterior, si el pueblo judío se hubiera unido centrado en Jesús creyendo en él, el Imperio Romano de aquél tiempo podría haberse convertido en el reino Mesiánico centrado en Jesús. Si hubiera sido así, el Hebraísmo podría haber absorbido al Helenismo, formando una sola esfera cultural Hebraica mundial en aquel entonces. No obstante, esta voluntad no fue realizada debido a la traición a Jesús por parte del pueblo judío, y el Hebraísmo permaneció bajo el control del Helenismo. Después de que Constantino el Grande reconoció oficialmente al Cristianismo en el Decreto de Milán en el año 313 d.C., el Hebraísmo comenzó a superar gradualmente al Helenismo, formando finalmente las dos grandes esferas culturales de la Ortodoxia Griega y del Cristianismo Europeo Occidental en el año 700 d.C.

Si en la sociedad medieval los papas y los reyes, que eran las figuras centrales para restaurar el fundamento de fe, no se hubieran corrompido, el fundamento para el Mesías de la Segunda Llegada podría haber sido establecido entonces, y el Hebraísmo podría haber absorbido completamente al Helenismo, formando una sola esfera cultural para todo el mundo. Sin embargo, como hemos visto antes, su degradación causó una invasión satánica del espíritu conductor de los hombres medievales, que estaban centrados en el Hebraísmo. Por lo tanto, Dios tuvo que llevar a cabo Su providencia de separación de Satán. Por consiguiente, Dios, que había dividido a Adán en Caín y Abel con el fin de separar a Satán que había invadido a Adán, realizó de nuevo Su providencia de separación del espíritu conductor de aquel tiempo en dos ideologías. Estos fueron los movimientos para la restauración del Helenismo de tipo Caín y el Hebraísmo de tipo Abel. Estos se presentaron finalmente bajo la forma del Renacimiento y de la Reforma Religiosa.

En esta época, ya que el Renacimiento tuvo lugar con el humanismo como su ideología directora, el Helenismo quedó situado en la posición de tener control sobre el Hebraísmo. De este modo, este período viene a ser el que restaura por indemnización, como la identidad de tiempo substancial, al período en el que el Helenismo tuvo el control sobre el Hebraísmo debido a la sujeción del pueblo judío a Grecia durante el período de preparación para la llegada del Mesías. Sabemos que el fundamento de substancia para recibir al Mesías podría establecerse si Caín se hubiera sometido en obediencia a Abel, separándose de este modo de Satán, quien había invadido a Adán. El fundamento de substancia para recibir al Señor de la Segunda Llegada podía haber sido establecido en aquel tiempo si el Helenismo, de tipo Caín, se sometía completamente a la ideología de tipo Abel, que era el Hebraísmo, separándose así de Satán, quien había invadido el espíritu conductor de los hombres medievales.

1. EL RENACIMIENTO

El movimiento para restaurar el Helenismo nació como consecuencia de la búsqueda exterior de la naturaleza original del hombre llevada a cabo por los hombres de la sociedad medieval. De este movimiento surgió el Renacimiento. Estudiemos entonces qué era esa búsqueda externa de la naturaleza original del hombre, y cómo y por qué llegó el hombre a seguir este curso.

Los principios de la creación nos dicen que el hombre fue creado para ser perfecto cumpliendo, por su libre voluntad, su propia parte de responsabilidad, en cuyo proceso ni siquiera Dios podía intervenir. Por consiguiente, es naturaleza original del hombre el hecho de buscar la libertad. Es por naturaleza que el hombre persigue la independencia de su personalidad, debido a que fue creado para gozar de absoluta independencia de esta, a través de cumplir su propia parte de responsabilidad por su libre voluntad, llegando a ser así una unidad con Dios y perfeccionando su individualidad.

El hombre fue creado para llegar a tener una individualidad perfecta y la capacidad de conocer la voluntad de Dios por medio de su inteligencia y razón, y para vivir en conformidad con ella aunque no reciba ninguna revelación de Dios. Por ello, es naturaleza original humana utilizar y desarrollar la inteligencia y la razón. El hombre fue creado también para dominar el mundo natural. Por consiguiente, debe explorar el medio ambiente de su vida diaria, descubriendo por medio de la ciencia los principios latentes en la naturaleza. Por lo tanto, la naturaleza original del hombre le pide que investigue la naturaleza, la realidad y la ciencia.

Los hombres de la sociedad medieval, cuya naturaleza original había sido oprimida por el medio social del sistema feudal, buscaban más ardientemente las cosas mencionadas, debido al deseo exterior de su naturaleza original. La gente medieval también se puso a estudiar a los clásicos del Helenismo, traídos del Este. El antiguo espíritu de Hélade era una búsqueda externa de la naturaleza original del hombre: la búsqueda de la libertad humana, la independencia de la personalidad, la dignidad del intelecto y razón humanos, la estimación de la naturaleza, el énfasis en la realidad y la exaltación de la ciencia. Por lo tanto, concordaba con el deseo de la naturaleza original de la gente; el movimiento para restaurar el Helenismo se propagó con gran ardor, llegándose finalmente a la aparición del humanismo.

El Renacimiento se desarrolló a principios del siglo XIV en Italia, que era la Meca de la investigación clásica del Helenismo. El movimiento del humanismo, que comenzó al principio para hacer volver a los hombres al espíritu Helénico de la Grecia antigua, prosperó hasta convertirse en un movimiento de reforma de la vida social medieval a imitación de la cultura clásica. Sobrepasando la cultura, se extendió hasta convertirse en un movimiento de reforma que incluía a todos los aspectos de la sociedad, tales como la política, la economía y la religión. También llegó a ser la fuerza motriz externa que formó la sociedad moderna. El Renacimiento es un fenómeno que se desarrolló en la forma de un movimiento exterior de reforma abarcando la totalidad de la sociedad feudal y estando centrado en el humanismo, que era la corriente de pensamiento de la época, directamente dirigida hacia la realización del deseo exterior de la naturaleza original del hombre.

2. LA REFORMA RELIGIOSA

La providencia de la restauración, centrada en los papas de la época medieval, acabó en un fracaso debido a la degradación secular de los papas y los sacerdotes. El hombre medieval, a medida que abogaba por el humanismo, se oponía a las ceremonias y normas religiosas rituales. Se pusieron en contra del sistema feudal de clases y la autoridad papal, que reprimía la autonomía del hombre. También rechazaron la obstinada vida de fe de la época, en la que la razón e intelecto del hombre eran desconsiderados y en la que se pensaba que todo tenía que ser resuelto sometiéndolo al papa únicamente. La gente llegó a rechazar la actitud de fe de aislamiento, abandono del mundo y ascetismo, que ignoraba la naturaleza, la realidad y la ciencia. Así, los cristianos medievales se rebelaron finalmente en contra del papado.

De este modo, al mismo tiempo que el hombre medieval perseguía el deseo exterior de su naturaleza original, abogaba por la restauración del espíritu primitivo cristiano, en el que la gente, centrada en los apóstoles, seguía ardientemente la voluntad de Dios. Este fue en verdad el movimiento de la restauración del Hebraísmo, en la época medieval. En el siglo XIV, John Wycliffe, profesor de teología en la Universidad de Oxford en Inglaterra, tradujo la Biblia al inglés, insistiendo en que la norma de la fe no estaba en los papas y sacerdotes sino en la misma Biblia. Al mismo tiempo, denunció la degradación del sacerdocio, su explotación y abuso de poder sobre la gente, testificando el hecho de que el sistema, ceremonias y normas de la Iglesia no tenían una base en las Escrituras.

De este modo, el movimiento de Reforma Religiosa se desarrolló rápidamente en Inglaterra a principios del siglo XIV, después de la decadencia de la dignidad papal. El mismo movimiento surgió también en Italia, pero fracasó. Más tarde, en 1517, el Papa León X comenzó a vender «indulgencias», propagando que eran en señal de redención y salvación después de la muerte, con el fin de reunir fondos para la construcción de la Basílica de San Pedro. El movimiento en contra de su mal efecto llegó a ser el incentivo para la acción y estalló la Reforma Religiosa, centrada en Martín Lutero, que era profesor de teología en la Universidad de Wittenberg en Alemania. El fuego de este movimiento revolucionario se extendió y se desarrolló activamente en Francia, centrado en Calvino, y en Suiza, centrado en Zwingli, expandiéndose gradualmente a Inglaterra, Holanda y muchos otros países.

El conflicto internacional que estalló alrededor del movimiento Protestante continuó durante más de 100 años, hasta que la lucha entre la antigua y la nueva secta religiosa se resolvió de una vez por la Guerra de los Treinta Años. Esta guerra se sostuvo centrada en Alemania, y finalmente terminó en 1648 con el Tratado de Westfalia. Como resultado, terminó la lucha en Europa septentrional con la victoria del Protestantismo, con la nación alemana como centro. Europa meridional permaneció como territorio del Catolicismo Romano, centrado en los pueblos latinos.

La Guerra de los Treinta Años estalló entre los creyentes del Protestantismo y el Catolicismo centrados en Alemania. Sin embargo, esta guerra no se limitó a una simple lucha religiosa, sino que fue conjuntamente una guerra política civil que decidió la existencia del Imperio Alemán. Por lo tanto, el tratado de paz de Westfalia que puso fin a esta guerra fue una conferencia religiosa y también una conferencia política internacional que resolvió los problemas territoriales entre muchos países como Alemania, Francia, España y Suecia.

SECCION II
El Período de Luchas entre Religiones e Ideologías (1648 – 1789)

Este es el período de 140 años desde el triunfo del movimiento Protestante por el tratado de Westfalia en 1648 hasta la Revolución Francesa en 1789. El hombre moderno, que exploró como pionero el camino de la búsqueda de la realización de los deseos interiores y exteriores de su naturaleza original, no pudo evitar la división de la doctrina ni la lucha entre filosofías que surgió de la libertad de religión e ideología.

Como se ve repetidamente en la Parte II, la providencia de la restauración ha sido tejida por las obras de división del tipo Caín y del tipo Abel desde el nivel individual hasta el nivel mundial durante el largo período de la historia. Por consiguiente, en la consumación de la historia, este mundo de corrupción debe ser dividido en el mundo comunista de tipo Caín, y el mundo democrático de tipo Abel. Así como el fundamento de substancia sólo podía haber sido realizado por la obediencia de Caín en sumisión a Abel, en este tiempo, el fundamento mundial de substancia para recibir al Señor de la Segunda Llegada tiene que ser realizado por la sumisión del mundo de tipo Caín al mundo de tipo Abel. De este modo, se restaurará el mundo único. Para que se realicen los dos tipos de mundo, deben establecerse dos tipos de concepciones de la vida; en realidad, estos dos tipos de concepciones de la vida fueron establecidos durante este período.

1. LA CONCEPCION DE LA VIDA TIPO CAIN

La búsqueda exterior de la naturaleza original suscitó el movimiento de restauración del Helenismo, dando nacimiento al humanismo. El movimiento antimedieval del Renacimiento, que se apoyaba en el humanismo, dejó a un lado la conversión a Dios y la dedicación a la religión, reemplazándolo todo con la naturaleza y el humanismo. Es decir, se abandonó la concepción medieval de la vida bajo la cual la gente era tan obediente a Dios que consideraba a la naturaleza y al cuerpo físico del hombre como algo bajo e incluso pecaminoso y se estableció la concepción de la vida que exaltaba el valor y dignidad de estas cosas. El hombre y la naturaleza fueron estudiados a través del criticismo racional por medio de la razón y la experiencia, y a través de análisis demostrativos. Esta concepción de la vida se ha manifestado en dos formas de metodología de cognición y especulación. Estas han formado las dos grandes corrientes de la filosofía moderna: el «racionalismo» por el método deductivo y el «empirismo» por el método inductivo.

El racionalismo, cuyo padre fue Descartes de Francia (1596-1650), sostenía que todas las verdades sólo podían ser investigadas por la «razón», con la que el hombre fue dotado desde el momento de su nacimiento. El racionalismo derribó la tradición histórica y estableció la proposición: «Pienso, luego existo» por el método deductivo. Deduciendo a partir de este punto, los racionalistas intentaron afirmar el mundo externo. Por lo tanto, trataron de negar a Dios, al mundo e incluso a sí mismos. Por otro lado, el empirismo, cuyo padre fue Francis Bacon de Inglaterra (1561-1626), sostenía que todas las verdades podían ser investigadas únicamente por la experiencia. El empirismo sostenía que la mente humana, como un papel en blanco, debía separarse de cualquier preocupación, y sólo podría llegar a comprender una nueva verdad a través de la experiencia y de la observación. De este modo, la ideología realista centrada en el hombre y basada en la experiencia rechazaba el misticismo y las visiones. Racionalizando y fijándose sólo en la vida humana, separaba al hombre y a la naturaleza de Dios.

De este modo, el Renacimiento, basado en las dos corrientes que fluyen del humanismo, dio nacimiento a una concepción de la vida que impedía al hombre seguir el camino hacia Dios conforme a su tendencia interior, y abrió el camino al lado satánico siguiendo solamente la tendencia exterior. Esta concepción de la vida tipo Caín, entrado el siglo XVIII, derribó la historia y la tradición, juzgó toda conducta humana por la razón y el realismo, rechazó a fondo lo que era irrazonable e irrealista y negó a Dios, acentuando la realidad racional de la vida. Este fue el pensamiento de la Ilustración, que floreció en el flujo principal del empirismo y el racionalismo, se convirtió en el poder motivador de la Revolución Francesa.

Influenciada por esta concepción de la vida tipo Caín, se dio en Inglaterra la doctrina del deísmo, originada por Edward Herbert (1583-1648). En contraposición con la teología que se había desarrollado desde Tomás de Aquino, sobre la base de armonía entre revelación y razón, el deísmo se propuso establecer una teología sobre la simple base de la razón. Los deístas confinaban su concepción de Dios al hecho de haber creado al hombre y al universo, y sostenían que las revelaciones y los milagros de Dios no eran necesarios para el hombre.

A principios del siglo XIX, Hegel, de Alemania (1770-1831) hizo una compilación comprensiva de la filosofía del idealismo. Pero la filosofía de Hegel, bajo la influencia del ateísmo y materialismo que apareció en Francia sobre la base de la Ilustración dio origen al Hegelianismo izquierdista. Los hegelianos de izquierda invirtieron su lógica y sistematizaron la filosofía del materialismo dialéctico, que motivó el mundo comunista de hoy. D. F. Straus, un hegeliano de izquierda, escribió «La biografía de Jesús» negando los milagros de la Biblia como fabricación póstuma, mientras que Feuerbach (1804-1872) en su «Esencia del Cristianismo» defiende que las condiciones sociales o económicas causan la aparición de las religiones. Esta teoría se convirtió en el apoyo del materialismo. Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895) fueron influidos por Straus y Feuerbach, pero fueron todavía más influidos por la ideología socialista de Francia. Abogando por el materialismo dialéctico, combinaron el ateísmo y el materialismo, que habían comenzado a brotar después del Renacimiento y que habían evolucionado como la corriente central de la Ilustración. Más tarde, la concepción de la vida tipo Caín maduró hasta formar el mundo comunista de hoy.

2. LA CONCEPCION DE LA VIDA TIPO ABEL

Estamos inclinados a considerar el flujo de la historia desde la sociedad medieval hasta la sociedad moderna como el curso de la separación o de la independencia del hombre de Dios y de la religión. Es así por lo que hemos visto basados en la concepción de la vida tipo Caín, que apareció siguiendo a la búsqueda exterior de la naturaleza original emprendida por el hombre medieval.

Sin embargo, la búsqueda de la naturaleza original del hombre emprendida por el hombre medieval no se limitó solamente a la búsqueda exterior, sino que también incluyó a la más interior. La búsqueda interior de la naturaleza original suscitó el movimiento para restaurar el Hebraísmo, que motivó la Reforma Religiosa. A través de este movimiento, la filosofía y la religión llegaron a establecer una concepción vertical de la vida dirigida hacia la naturaleza original del hombre recibida en la creación; a ésta la llamamos la concepción de la vida tipo Abel. Por consiguiente, esta concepción de la vida tipo Abel llevaba al hombre medieval a progresar hacia Dios a un nivel cada vez más alto, mientras que la concepción de la vida tipo Caín lo llevaba en la dirección de la separación, haciéndole independiente de Dios o de la fe en El.

Kant, de Alemania (1724-1804), introdujo la «filosofía crítica», asimilando el empirismo y el racionalismo, que habían estado en pugna entre sí. A través de la filosofía crítica analizó filosóficamente el deseo de la naturaleza original del hombre en busca de metas internas y externas iniciando así la concepción de la vida tipo Abel desde un ángulo filosófico. Según Kant, nuestras diversas sensaciones ocurren por el contacto con objetos externos. Esto sólo puede darnos el contenido de la cognición, pero no se puede realizar la cognición misma. Con el fin de realizar la cognición, debe haber una cierta forma que unifique los diversos contenidos (que son subsecuentes y empíricos) de acuerdo con una sólida relación. Esta forma es la propia subjetividad de cada uno. Por consiguiente, la cognición se dice que se ha efectuado cuando las diversas sensaciones provenientes de los objetos están integradas y unificadas por la forma subjetiva (inherente y trascendente) de cada uno conforme a la acción espontánea de la fuerza del pensamiento o la conciencia espiritual de cada uno. De este modo, Kant invirtió la teoría de la imitación que decía que la subjetividad está determinada por el objeto, estableciendo una nueva teoría en la que la subjetividad determina al objeto. Como sucesores de la teoría de Kant aparecieron un número de filósofos como Fichte, su primer sucesor (1762-1814) y Hegel (1770-1831). Hegel en especial exploró un nuevo aspecto de la filosofía. Su idealismo formó la concepción de la vida tipo Abel en el ámbito de la filosofía.

En el mundo religioso, la concepción de tipo Abel se opuso a la tendencia de la época, que estaba influida por la corriente del racionalismo; entonces surgió un nuevo movimiento que acentuaba las experiencias místicas más que las doctrinas o formalidades, dando importancia a la pasión religiosa y a la vida interior del hombre. Para poner un ejemplo representativo podemos nombrar el Pietismo, que apareció centrado en Philipp Spener (1635-1705) de Alemania, con una fuerte tendencia conservadora de seguir la fe ortodoxa, resaltando las experiencias místicas. Este movimiento del Pietismo se extendió a Inglaterra e inspirando la conciencia religiosa de la gente dio nacimiento al Metodismo, centrado en los hermanos Wesley. Esta denominación suscitó un gran despertar en el mundo religioso de Inglaterra, que estaba en condiciones depresivas.

En Inglaterra, aparecieron también los Cuáqueros, con el místico Georges Fox (1624-1690) como fundador. Fox afirmaba que Cristo es la luz interior que ilumina las almas de los creyentes. También insistió en que, a menos que experimentemos la luz interior, recibamos al Espíritu Santo y nos unamos místicamente con Cristo, nunca podremos conocer el verdadero significado de la Biblia. Esta denominación extendió su obra misionera, sufriendo persecución especialmente en el continente americano. A continuación, el famoso científico sueco Emmanuel Swenderborg (1688-1772), reveló muchos secretos celestiales, por tener sus ojos espirituales abiertos. Sus declaraciones han sido ignoradas por mucho tiempo en el mundo teológico, pero muy recientemente, con el aumento de la comunicación del hombre con el mundo espiritual, su valor está siendo gradualmente reconocido.

De esta manera, la concepción de la vida tipo Abel ha madurado hasta formar el mundo democrático de hoy.

SECCION III
El Período de la Madurez de la Política,
la Economía y la Ideología (1789 -1918)

La lucha entre las religiones e ideologías del período anterior terminó con el establecimiento de las concepciones de la vida tipo Caín y Abel. Al entrar en este período estas dos concepciones de la vida, maduraron en sus respectivas direcciones. A medida que maduraban se formaron dos tipos de mundo, uno Caín y el otro Abel, mientras que la estructura de la sociedad se modificó hasta tener una forma social basada en estas dos concepciones de la vida. La política, la economía y la ideología también se desarrollaron hasta un estado previo a su conversión en la sociedad ideal. El período que comienza después de la Revolución Francesa pasando por la Revolución Industrial y que continúa hasta el final de la Primera Guerra Mundial fue el período para esta providencia.

1. LA DEMOCRACIA

En el capítulo anterior hemos estudiado la democracia desde el punto de vista del desarrollo de la historia. Sin embargo, esta exposición examinó solamente las circunstancias externas que causaron la aparición de la democracia. Ahora examinaremos las circunstancias internas acerca de qué forma y de qué corriente ideológica, en el agitado fluir de la historia, proviene la democracia de hoy día.

Como ya hemos visto (ref. Parte II, Cap. IV, Sec. VII), si en el período del Reino Cristiano, el reino espiritual centrado en el papa y el reino substancial centrado en el rey se hubieran unido realizando la sociedad monárquica que pudiera recibir al Mesías y así el fundamento para recibirlo, la sociedad feudal habría terminado en aquel tiempo. Sin embargo, ya que esta providencia fue un fracaso, ese período fue prolongado; las historias política, religiosa y económica se desarrollaron por separado a lo largo de sus respectivos cursos.

El poder político, descentralizado en los señores locales del período feudal medieval, comenzó a declinar después de las Cruzadas y se volvió más débil al entrar en el período de la Ilustración, después de haber tenido lugar el Renacimiento y la Reforma Religiosa. Entonces, a la mitad del siglo XVII, los señores feudales establecieron estados unificados con muchas naciones pequeñas como unidad; al consolidarlas bajo el rey, formaron un estado absoluto con la centralización del poder administrativo. Este fue el período de monarquía absoluta, en el cual, influenciados por la idea del derecho divino de los reyes, se los dotó de poder absoluto. Examinemos ahora las causas que originaron este período desde el punto de vista social. Primeramente, fue debido a que los ciudadanos se unieron con el rey para oponerse a la clase feudal. En segundo lugar, fue a causa de que necesitaban una fuerte identidad nacional aparte del sistema feudal a fin de controlar las actividades económicas del comercio, y debido a que necesitaban una política económica mercantil bajo la fuerte protección y supervisión del estado para el bienestar del pueblo.

Por otro lado, desde el punto de vista del desarrollo de la historia de la providencia de la restauración, la sociedad monárquica del lado celestial debería haber sido realizada después de la sociedad feudal. Los papas y los reyes de esta época, sin embargo, fallaron en unirse; la sociedad del lado celestial no se realizó. Por el contrario, la sociedad centrada en el papa, se convirtió en una sociedad de monarquía absoluta del lado satánico, siguiendo el curso que Satán había establecido con anterioridad.

Consideremos también, desde el punto de vista de la providencia de la restauración, el desarrollo de la sociedad de la monarquía absoluta. Ya que la sociedad feudal medieval se oponía al Hebraísmo y al Helenismo, estas dos ideologías obraron juntas en la destrucción de la sociedad y establecieron dos tipos de sociedad basados en las dos concepciones de la vida tipo Caín y tipo Abel. Del mismo modo, la sociedad de la monarquía absoluta siguió un curso similar, que encadenaba la libertad de fe de la democracia cristiana que existía desde la Reforma Religiosa y era contraria al logro del propósito de la concepción de la vida tipo Abel. El sistema feudal, que permanecía aún en esta sociedad, se convirtió en un obstáculo para el desarrollo de la clase ciudadana bajo la dirección de los ateos y materialistas, y de este modo también era contrario a la realización del propósito de la concepción de la vida tipo Caín. Por consiguiente, ambas concepciones de la vida tendieron a derribar la sociedad y finalmente formaron dos tipos de sociedad, una comunista y la otra democrática, basadas en los dos tipos de democracia, Caín y Abel.

(1) La democracia tipo Caín

La democracia tipo Caín comenzó con la Revolución Francesa. Con el fin de tratar este problema, debemos estudiar primeramente la Revolución Francesa. Francia en aquellos días, estaba en un período en el que vio la expansión de la idea de la Ilustración, que estaba dirigida hacia el ateísmo y el materialismo por la concepción de la vida tipo Caín. Los ciudadanos, influidos de este modo por la idea de la Ilustración, se dieron cuenta de la contradicción del absolutismo, y naturalmente su deseo de derribar el residuo del antiguo sistema, todavía profundamente arraigado en la sociedad bajo el absolutismo, llegó a su punto culminante.

En 1789, en consonancia con el apogeo de la idea de la Ilustración, los ciudadanos derribaron la clase dirigente feudal de la sociedad de la monarquía absoluta y al mismo tiempo se alzaron para luchar por la democracia para conseguir la libertad, igualdad y liberación de la tercera clase (los ciudadanos). Esta fue realmente la Revolución Francesa. Como consecuencia de esta revolución, fue anunciada oficialmente la «Declaración de los Derechos del Hombre» y de este modo quedó establecida la democracia en Francia. Sin embargo la denominamos democracia de tipo Caín, debido a que la democracia nacida de la Revolución Francesa se realizó cuando la idea de la Ilustración, que se formó dentro de la ideología del materialismo, derribó a la sociedad del absolutismo con el fin de establecer la concepción de la vida tipo Caín. Por consiguiente, Denis Diderot (1713-1784) y d’Alembert (1717-1783), los pensadores de la Revolución Francesa, eran intelectuales de la línea del ateísmo y del materialismo.

Como se puede ver por las particularidades de esta revolución, la democracia de Francia se inclinó al totalitarismo más que a la igualdad y libertad del individuo. De este modo, la concepción de la vida tipo Caín formó la democracia de tipo Caín al establecer la idea de la Ilustración y dar origen así a la Revolución Francesa. Esto bloqueaba completamente el camino del hombre en la búsqueda interior de su naturaleza original dada por Dios desarrollándose sólo la exterior cada vez más. Una vez sistematizada en el Marxismo de Alemania y en el Leninismo de Rusia, la concepción de la vida tipo Caín formó finalmente el mundo comunista.

(2) La democracia tipo Abel

La democracia realizada en Inglaterra y en los Estados Unidos es diferente, incluso en su origen, de la democracia que nació de la gran revolución de Francia. La primera era la democracia de tipo Abel realizada por ardientes cristianos, que eran los frutos de la concepción de la vida tipo Abel, por medio de su victoria sobre el absolutismo contra el que habían luchado por su libertad de fe. La segunda era la democracia de tipo Caín realizada por los defensores del ateísmo y del materialismo, que eran los productos de la concepción de la vida tipo Caín, por medio de la destrucción de la sociedad del absolutismo.

Estudiemos entonces cómo fue establecida la democracia de tipo Abel en Inglaterra y en los Estados Unidos. En Inglaterra, ya que Carlos I había reforzado el absolutismo y la religión nacional, muchos Puritanos se trasladaron a otros países europeos o al Nuevo Continente en busca de la libertad de fe. Anteriormente, en Escocia, algunos de los Puritanos que habían sufrido persecución religiosa aprobaron el Pacto del Pueblo, oponiéndose al rey (1640). Nuevamente en Inglaterra, los Puritanos, que eran los miembros centrales del Parlamento, emprendieron la Revolución Puritana centrada en Cromwell (1642). Además, como el absolutismo y el fortalecimiento de la religión nacional por Jacobo II fueron intensificados, Guillermo de Orange, su yerno, que era en aquel tiempo Gobernador de los Países Bajos, desembarcó en Inglaterra con su armada en 1688 para proteger la libertad de fe y los derechos civiles y ascendió incruentamente al trono. En su coronación, Guillermo reconoció los derechos independientes del Parlamento, aprobando la «Declaración de Derechos», redactada por el Parlamento. Hasta llegó a ser la base de la Constitución de Inglaterra. Ya que en esta revolución no se vertió sangre se la denomina la «Revolución Gloriosa». Esta revolución en Inglaterra, también tuvo su causa en el esfuerzo de la clase ciudadana para obtener la libertad y la liberación de la clase de los grandes terratenientes, tales como los nobles y los sacerdotes, pero la causa principal era obtener la liberación interna y la libertad de fe.

Entonces, los Puritanos, que habían sido declarados fuera de la ley bajo el régimen imperial del absolutismo en Inglaterra, fueron al Nuevo Continente de América, con el fin de obtener la libertad de fe, y en 1776, fundaron allí una nación independiente. De este modo, establecieron la democracia americana. La democracia establecida en Inglaterra y América es llamada la democracia de tipo Abel, porque fue establecida por medio de la revolución que reformó la sociedad del absolutismo, con el fin de obtener la libertad de fe centrada en la concepción de la vida tipo Abel. De este modo, la democracia de tipo Abel ha formado el mundo de la democracia de hoy día.

2. EL SIGNIFICADO SEGUN EL PRINCIPIO DIVINO DE LA SEPARACION DE LOS TRES PODERES

La idea de la separación de los tres poderes fue propuesta por Montesquieu, quien era una autoridad en la escuela de la Ilustración. La separación de los poderes era para descentralizar el poder nacional y evitar que estuviese concentrado en un individuo u organización específica como se había hecho en el sistema político bajo el absolutismo.

Originalmente, esta separación de los tres poderes era la estructura de la sociedad ideal proyectada por el lado celestial, pero como sucedió con todos los cursos en la providencia de la restauración, esto también había sido realizado con anterioridad por el lado satánico, según una pseudoforma del Principio. Estudiemos entonces cómo es la estructura de la sociedad ideal.

Como ya hemos aclarado en «Los Principios de la Creación», el mundo de la creación fue hecho con la estructura de un hombre perfecto como modelo. El mundo ideal, compuesto de hombres perfectos, se habría asemejado a la estructura y función de un hombre perfecto. Así como todos los órganos del cuerpo humano se mueven conforme a las órdenes del cerebro, todas las organizaciones del mundo ideal deben trabajar sólo bajo el dominio de Dios. Así como todas las órdenes del cerebro son transmitidas a todos los miembros del cuerpo por medio del sistema nervioso periférico centrado en la espina dorsal, las órdenes de Dios deben extenderse a la sociedad entera, sin excepción, por medio de los santos, correspondientes al sistema nervioso periférico, centrado en Cristo, que se corresponde a la espina dorsal. El sistema nervioso periférico centrado en la espina dorsal en el cuerpo humano, se corresponde a los partidos políticos del estado; así, la función correspondiente a los partidos políticos de la sociedad ideal debe ser realizada por los santos centrados en Cristo.

Así como los pulmones, el corazón y el estómago mantienen una armoniosa acción de dar y recibir sin ningún conflicto, conforme a las órdenes del cerebro que son transmitidas por el sistema nervioso periférico, los tres órganos, legislativo, ejecutivo y judicial, de la sociedad ideal, que se corresponden con los tres órganos humanos, deben ser también capaces de tener una acción de dar y recibir según el Principio, conforme a las órdenes de Dios, que son transmitidas por los santos centrados en Cristo, quienes se corresponden con los partidos políticos. Así como los miembros del cuerpo humano se mueven para realizar el propósito de la vida de acuerdo con las órdenes del cerebro, la estructura económica, correspondiente a los miembros, debe moverse hacia el establecimiento del propósito de la sociedad ideal conforme al mandato de Dios. Así como el hígado en el cuerpo humano reserva alimentos para todo el cuerpo, también en la sociedad ideal debe haber siempre una reserva para cumplir el propósito del conjunto.

Debido a que cada uno de los miembros y todas las partes del cuerpo humano tienen una relación vertical con el cerebro, la relación horizontal entre los miembros se establece automáticamente, formando un organismo inseparable. Del mismo modo, debido a que los hombres de la sociedad ideal tienen una relación vertical con Dios, la relación horizontal entre ellos se establece automáticamente, formando un organismo en el que se comparten todos los sentimientos. Por consiguiente, en esta sociedad nadie puede cometer delitos, porque dañar a los demás sería dañarse a uno mismo.

Estudiemos a continuación cómo la providencia de la restauración ha restaurado la estructura social. En el curso del desarrollo histórico de Europa Occidental hubo un período en el que el rey se hacía cargo de todas las funciones de los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, y de los partidos políticos. Sin embargo, esto cambió en otro período en el que el rey mantenía los tres poderes mientras que las iglesias, centradas en el papa, se hacían cargo de la misión de los partidos políticos. El sistema político de esta época fue de nuevo dividido en los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, debido a la Revolución Francesa, y los partidos políticos llegaron a tener una remarcada misión política. De este modo, al establecer el sistema político constitucional en la democracia, se podía al menos realizar el modelo del sistema de una sociedad ideal.

Así, el sistema político en el transcurso del largo período de la historia, ha cambiado debido a que la sociedad de hombres caídos se ha estado restaurando en una sociedad ideal, que asemeja la estructura y función de un hombre perfecto, según la providencia de la restauración. De esta manera, el gobierno democrático de hoy día está dividido en tres poderes y da origen a muchos partidos políticos, asemejándose finalmente a la estructura de un cuerpo humano. Pero es, después de todo, como un hombre caído que no ha sido restaurado, y que naturalmente no puede desempeñar la función original recibida en la creación.

Es decir, los partidos políticos, sin conocer la voluntad de Dios pueden compararse al sistema nervioso periférico centrado en la espina dorsal que ha perdido la función de transmitir las órdenes del cerebro. Dado que la Constitución no está hecha de las palabras de Dios, los tres órganos legislativo, ejecutivo y judicial vienen a ser como tres órganos de un cuerpo humano que son incapaces de sentir y responder a las órdenes del cerebro debido a la desconexión del sistema nervioso; así que no tienen más remedio que oponerse y luchar entre sí, y carecer de armonía y orden recíproco.

Por consiguiente, el propósito del ideal de la Segunda Llegada del Mesías es hacer que el sistema político actual, que se asemeja a la estructura de un hombre caído, desempeñe perfectamente su función original centrado en la voluntad de Dios, conectándolo al nervio central perfecto.

3. EL SIGNIFICADO DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL

El ideal de Dios para la creación no será realizado simplemente formando una sociedad humana sin pecado. El hombre, para llevar a cabo la bendición divina del dominio sobre la creación (Gen. 1:28), debe construir un medio ambiente social feliz, descubriendo los principios ocultos en el mundo creado y desarrollando la ciencia al máximo grado. Como ya hemos visto en la Parte I, la religión y la ciencia han tenido la misión respectiva de superar los dos aspectos de la ignorancia de los hombres caídos, el espiritual y el físico, restaurando así gradualmente la sociedad ideal. Por consiguiente, en la consumación de la historia debe aparecer la Palabra que pueda eliminar completamente nuestra ignorancia espiritual, mientras que la ciencia debe estar tan desarrollada como para ser capaz de eliminar completamente la ignorancia humana de la realidad física, realizando así una sociedad científica en un estado previo a la aparición de la sociedad ideal. Examinada según esta providencia de Dios, podemos comprender que la Revolución Industrial de Inglaterra fue motivada por la providencia de la restauración de las condiciones ambientales para la sociedad ideal.

La organización económica de la sociedad ideal debe asemejarse también a la estructura del cuerpo humano perfecto. Por lo tanto, como hemos mencionado anteriormente, la producción, la distribución y el consumo en esta sociedad deben tener una relación orgánica por la acción de dar y recibir, semejante a la que hay entre el estómago, el corazón y los pulmones en el cuerpo humano. Por ello no debería existir la competencia destructiva del mercado, causada por la producción excesiva, ni debería existir una acumulación ni un consumo que dificulten el propósito común de la vida, a causa de una distribución parcial. Debe haber una producción suficiente para cubrir las necesidades del hombre, una distribución justa, ni excesiva ni insuficiente, y un consumo racional para el propósito del conjunto.

La producción en serie después de la Revolución Industrial estimuló a Inglaterra a lanzarse rápidamente al establecimiento de grandes colonias como mercados y fuentes de abastecimiento de materias primas. De este modo, la Revolución Industrial, llevó a cabo no solamente la misión de restaurar las condiciones ambientales exteriores para la sociedad ideal, sino también la misión de la providencia interior de la restauración, proporcionando un extenso territorio para la propagación del evangelio.

4. EL FORTALECIMIENTO DE LAS POTENCIAS Y LA REPARTICION DE LAS COLONIAS

Desde el Renacimiento, la concepción de la vida, que había madurado en dos tipos, uno Caín y otro Abel, suscitaron dos tipos respectivos de revolución política y establecieron dos tipos de democracia. Estos dos tipos de democracia, influidos ambos por la Revolución Industrial de Inglaterra, se fortalecieron rápidamente y formaron finalmente dos mundos de diferentes facciones, el mundo democrático y el mundo comunista.

El desarrollo industrial causado por el rápido progreso de la ciencia, que siguió a la Revolución Industrial, originó una sociedad económica caracterizada por la superproducción. Por lo tanto, la grave necesidad de explorar nuevas regiones como mercados para la producción excesiva y como fuentes de materiales industriales, hizo que las grandes potencias mundiales se fortaleciesen rápidamente con el fin de continuar su disputa por las colonias. De este modo, las corrientes de las dos concepciones de la vida (del tipo Caín y del tipo Abel) y el desarrollo económico que siguió al progreso científico, dividieron finalmente al mundo en el aspecto político en dos mundos: el democrático y el comunista.

5. LA REVOLUCION RELIGIOSA, POLITICA E INDUSTRIAL QUE SIGUIO AL RENACIMIENTO

El movimiento antimedieval de la restauración del Helenismo, que era del tipo Caín, dio nacimiento al humanismo a través del Renacimiento. El humanismo, al desarrollarse más hacia el lado de Satán evolucionó en la Ilustración que podría ser considerada como un segundo renacimiento. Entonces, la Ilustración, al madurar más hacia el lado satánico dio nacimiento al materialismo histórico, que podría ser considerado como el tercer renacimiento. Finalmente, éste maduró en la ideología comunista.

Ya que el lado satánico realiza siempre la providencia de Dios por adelantado, le siguieron tres períodos de revolución en la religión, política e industria. La primera reforma religiosa centrada en Lutero siguió al primer renacimiento. En el mundo religioso, bajo una persecución indecible, se despertó un nuevo movimiento espiritual después del segundo renacimiento, que llegó a ser el segundo movimiento de reforma religiosa, centrado en Wesley, Fox y Swedenborg. Por consiguiente, según el curso del desarrollo de la historia, es natural que surja la tercera reforma religiosa que seguirá al tercer renacimiento. De hecho, el estado del Cristianismo de hoy revela una urgente necesidad de tal reforma.

Por otra parte, también se han sucedido tres etapas de reforma en el aspecto político. La sociedad medieval se hundió bajo la influencia del primer renacimiento y de la primera reforma religiosa, mientras que la sociedad de la monarquía absoluta se hundió bajo la influencia del segundo renacimiento y de la segunda reforma religiosa. Entonces se formó la sociedad comunista por la revolución política originada por el tercer renacimiento. Ahora, a través de la tercera reforma religiosa venidera, el mundo democrático del lado celestial subyugará ideológicamente al mundo comunista del lado satánico. Estos dos mundos se unirán necesariamente en un solo Reino de los Cielos en la tierra, centrado en Dios.

También podemos reparar en el hecho de que la reforma económica, que siguió a las reformas religiosa y política, se ha desarrollado también siguiendo un curso de tres etapas. La primera revolución industrial fue originada en Inglaterra como resultado del desarrollo industrial por medio del vapor. Inmediatamente después estalló en muchos países adelantados la segunda revolución industrial a través de la electricidad y la gasolina. Ahora surgirá una tercera revolución industrial, basada en la energía atómica y esto creará por todo el mundo un ambiente social muy bendecido para el mundo ideal. Estas tres etapas de revolución, que abarcan los tres campos de la religión, la política y la industria, que siguieron a las tres etapas del renacimiento en el período de preparación para la Segunda Llegada del Mesías, son el curso necesario para la realización de la sociedad ideal, en conformidad con las tres etapas de la ley del desarrollo.

SECCION IV
Las Grandes Guerras Mundiales

1. LA CAUSA DE LAS GRANDES GUERRAS MUNDIALES SEGUN LA PROVIDENCIA DE LA RESTAURACION POR INDEMNIZACION

Las guerras siempre estallan por causas políticas, económicas o ideológicas. Pero éstas no son más que causas externas. Debemos saber que hay causas internas, al igual que hay causas internas y externas en la acción humana. Es decir, la acción humana no está determinada solamente por la libre voluntad exterior del hombre, que tiende a vencer la realidad a la que se enfrenta, sino también por la libre voluntad interior, que tiende a ajustarse a la voluntad de Dios encaminándose hacia el propósito de la providencia de la restauración. Por lo tanto, el bien o el mal de las acciones humanas no debe ser juzgado solamente por la causa externa. Las grandes guerras mundiales son el resultado del conflicto mundial entre acciones opuestas, que ocurren de acuerdo con la libre voluntad del hombre. Por lo tanto, debemos saber que en este caso también deben haber causas internas y externas. Nunca podremos comprender el significado providencial de las grandes guerras mundiales si solo consideramos las causas externas, como la política, la economía y la ideología.

¿Cuál puede ser, entonces, la causa interna de las grandes guerras mundiales si las interpretamos según la providencia de la restauración por indemnización? En primer lugar, las grandes guerras mundiales estallaron a causa de la última lucha de Satán tratando de impedir que su oponente le arrebate su soberanía. Como ya hemos visto, debido a la caída de los primeros antepasados humanos, Satán ha realizado siempre por adelantado el mundo fuera del Principio siguiendo el modelo del Principio, imitando el mundo del Principio que Dios iba a realizar. Dios, obrando después que él, ha llevado a cabo Su providencia para restaurar Su mundo del Principio, ampliando gradualmente el territorio del bien, dentro del mundo fuera del Principio que está bajo el dominio de Satán. En el curso de la providencia de la restauración, lo falso siempre aparece antes de que llegue lo verdadero. Como un ejemplo representativo, la Biblia dice que vendrá un anticristo antes del verdadero Cristo.

La historia de la soberanía del mal centrada en Satán terminará con la aparición del Señor de la Segunda Llegada, y la historia de la soberanía del mal se transformará en la historia de la soberanía del bien centrada en Dios. Por consiguiente, en este tiempo Satán librará su última batalla. En el curso nacional de la restauración de Canaán centrado en Moisés, Satán hizo que el Faraón desplegase su última batalla contra el pueblo escogido de Israel, que iba a salir de Egipto. Por ello, el lado celestial lo hirió con tres grandes milagros, dejando así salir al pueblo. Del mismo modo, en la consumación de la historia, Satán desplegará su última batalla contra el pueblo del lado celestial que está a punto de comenzar su curso mundial de la restauración de Canaán. Por consiguiente, el acto de herir a Satán tres veces aparece reflejado en las tres grandes guerras mundiales.

En segundo lugar, ya que Satán realizó de antemano el tipo de mundo en el que Dios hubiera cumplido las tres bendiciones para el hombre, pero de una manera fuera del Principio, las tres grandes guerras mundiales son inevitables con el fin de establecer la condición mundial de indemnización para restaurar las tres grandes bendiciones de Dios. Dios creó al hombre y lo bendijo con tres grandes bendiciones: que perfeccionase su individualidad, que se multiplicase y que dominase el mundo de la creación (Gen. 1:28). Por lo tanto, el hombre debería haber realizado el Reino de los Cielos en la tierra cumpliendo estas grandes bendiciones.

Dado que Dios, habiendo creado al hombre, lo bendijo de esta manera, El no podía anular las bendiciones aunque el hombre cayera. Por lo tanto, El no tenía más remedio que dejar que los hombres caídos realizaran con anterioridad el mundo fuera del Principio siguiendo el modelo de las bendiciones, centrados en Satán. Al fin de la historia humana tiene que realizarse un mundo fuera del Principio que siga el modelo de haber perfeccionado las tres grandes bendiciones: es decir, la individualidad centrada en Satán, la multiplicación centrada en Satán y el dominio del mundo creado centrado en Satán. Por consiguiente, para establecer la condición mundial de indemnización para restaurar las tres grandes bendiciones de Dios, deben ocurrir tres grandes guerras mundiales para herir, en cada una de las tres etapas de formación, crecimiento y perfección, al mundo fuera del Principio centrado en Satán, que sigue el modelo del cumplimiento de las tres grandes bendiciones.

En tercer lugar, las grandes guerras mundiales son inevitables con el fin de que los hombres de la tierra superen las tres tentaciones de Satán a Jesús a un nivel mundial. Los cristianos deben superar las tres tentaciones que sufrió Jesús en el desierto en los niveles individual, familiar, nacional y mundial. Por consiguiente, ocurrirán tres grandes guerras mundiales para que la humanidad pueda superar las tres tentaciones de Jesús a nivel mundial.

En cuarto lugar, las grandes guerras mundiales son inevitables con el fin de establecer la condición mundial de indemnización para la restauración de la soberanía celestial. Si el hombre se hubiera perfeccionado durante las tres etapas del período de crecimiento sin caer, se habría realizado el mundo bajo la soberanía de Dios. Por consiguiente, Dios tiene que sostener la última guerra para restaurar el mundo de la soberanía celestial, dividiendo este mundo caído en los dos tipos, el tipo Caín y el tipo Abel, y haciendo que el mundo celestial de tipo Abel hiera al mundo satánico del tipo Caín, restaurando así mundialmente por indemnización el acto de Caín de haber matado a Abel. Incluso para hacer esto se deben recorrer las tres etapas y por lo tanto son inevitables tres grandes guerras mundiales. Por consiguiente, las grandes guerras mundiales son las últimas guerras en las que se restaura por indemnización horizontalmente el propósito de todas las guerras que han sido sostenidas para la restauración de la soberanía celestial en el curso vertical de la providencia.

2. LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

(1) Resumen de la providencia de la Primera Guerra Mundial

El gobierno bajo la monarquía absoluta se hundió como consecuencia de dos tipos de revolución democrática, el tipo Caín y el tipo Abel, que habían sido originadas por las dos concepciones de la vida. La Revolución Industrial que vino a continuación, llevó a la sociedad feudal al capitalismo, dando nacimiento finalmente a la sociedad imperialista. Por consiguiente, la primera guerra mundial, examinada desde el aspecto político, fue la guerra entre el gobierno democrático dirigido hacia la providencia de la restauración conforme a la democracia de tipo Abel y el gobierno totalitario que iba contra el propósito de la providencia de la restauración, conforme a la democracia de tipo Caín.

Considerado bajo el aspecto económico, fue una guerra entre el imperialismo del lado celestial y el del lado satánico. Esta gran guerra mundial fue también, en cierto modo, una guerra sostenida entre las naciones capitalistas más adelantadas y las menos adelantadas para obtener colonias.

La Primera Guerra Mundial, según el aspecto ideológico, fue una guerra entre las naciones de tipo Caín, tales como Turquía, la nación musulmana que persiguió al Cristianismo en aquel tiempo, juntamente con Alemania y Austria-Hungría, que apoyaron a Turquía, y las naciones de tipo Abel como Inglaterra, América y Francia, que creían en el Cristianismo. Para concluir, la Primera Guerra Mundial fue la guerra en la cual la democracia, que tenía que realizar el propósito de la concepción de la vida tipo Abel, pudo crear una base de victoria al nivel de formación.

(2) ¿Qué determina el lado celestial y el lado satánico?

El lado celestial y el lado satánico se determinan conforme al modelo de la dirección de la providencia de la restauración de Dios. La posición que toma la misma dirección que la de la providencia de la restauración de Dios o que actúa por lo menos de acuerdo con esa dirección, incluso de un modo indirecto, se denomina el «lado celestial», y una posición contraria se denomina el «lado satánico». Por consiguiente, la posición en el lado celestial o en el lado satánico no tiene que estar necesariamente de acuerdo con nuestro sentido común, conciencia o juicio. El hecho de que Moisés matara al egipcio puede ser considerado malo por quienes no conocen la providencia de Dios. Sin embargo, cuando lo consideramos desde el punto de vista de la providencia de la restauración, fue bueno. Además, desde el punto de vista de quienes no conocen la providencia de Dios, también se puede considerar como mala la invasión de los israelitas a la tierra de Canaán, durante la cual destruían a todos los gentiles sin razón. Sin embargo, esto era bueno también si lo consideramos desde el punto de vista de la providencia de la restauración. Aunque podría haber habido entre los cananeos personas de mejor conciencia que los israelitas; los cananeos en aquel tiempo estaban en conjunto en el lado satánico, mientras que los israelitas estaban en conjunto en el lado celestial.

Tomemos también un ejemplo desde el punto de vista religioso. Todas las religiones, que tienen el mismo propósito del «bien», están en el lado celestial. Sin embargo. cuando una cierta religión bloquea el camino de otra religión más cercana a Dios, por su misión, esa religión puede caer en el lado satánico. Ya que cada religión tiene una cierta misión en su era, cualquier religión está inclinada a volverse del lado satánico, cuando después de haber pasado la era de su misión se mantiene en el camino, como un obstáculo para la religión que surge para cumplir una nueva misión para la era siguiente. Antes de la llegada de Jesús, el Judaísmo y el pueblo judío estaban en el lado celestial. Pero cuando persiguieron a Jesús, que había venido con una nueva misión con el fin de realizar el propósito del Judaísmo, cayeron en el lado de Satán sin considerar su servicio a Dios en el pasado.

Desde la era moderna, todo el linaje de la concepción de la vida tipo Abel está en el lado celestial, mientras que todo linaje de la concepción de la vida tipo Caín, está en el lado satánico. En este sentido, los materialistas, siendo el fruto de la concepción de la vida tipo Caín, están en el lado satánico, por muy conscientes y dedicados a los demás que puedan parecer desde el punto de vista humano. Por lo tanto, el mundo comunista pertenece al lado satánico. Por otro lado, el mundo democrático donde está permitida la libertad de fe, siendo el mundo que existe bajo la concepción de la vida tipo Abel, está en el lado celestial.

Como ya hemos visto en la Parte I, el Cristianismo fue establecido como la religión central con la misión final de cumplir el propósito de todas las religiones. Por ello, desde el punto de vista de la providencia de la restauración, cualquiera que bloquee el camino del Cristianismo hacia el cumplimiento del propósito de esta providencia pertenece al lado satánico. Por consiguiente, cualquier nación que persiga al Cristianismo o bloquee su desarrollo, ya sea directa o indirectamente, pertenece al lado satánico. Así pues, en la Primera Guerra Mundial, las naciones que encabezaban el lado de los Aliados, tales como Inglaterra, América, Francia y Rusia, no sólo eran naciones Cristianas, sino que también trataron de liberar a los cristianos bajo persecución en Turquía, la nación musulmana. Por lo tanto, todas pertenecían al lado celestial. Las otras naciones dirigentes, tales como Alemania y Austria-Hungría, que apoyaron a Turquía, la nación musulmana que perseguía al Cristianismo, pertenecían todas al lado satánico, juntamente con la misma Turquía.

(3) Las causas de la I Guerra Mundial según la providencia de la restauración

Según la providencia de la restauración, la causa interna de la Primera Guerra Mundial fue primeramente para establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de formación para restaurar las tres grandes bendiciones de Dios para el hombre. Como ya hemos aclarado antes, Satán ha realizado por adelantado, un tipo de mundo similar al que Dios proyectaba realizar con Adán como centro. Por consiguiente, en la consumación de la historia, aparecerá necesariamente un mundo fuera del Principio imitando el grado de formación del cumplimiento de las tres grandes bendiciones, centrado en un personaje tipo Adán, del lado de Satán. Por lo tanto, el lado de Dios debe destruir este mundo y establecer mundialmente la condición de indemnización en el grado de formación para restaurar el mundo del Principio que ha perfeccionado las tres bendiciones centrado en Dios. La Primera Guerra Mundial ocurrió con este propósito.

Por esta razón, el Kaiser de Alemania, que provocó la Primera Guerra Mundial, fue el personaje del modelo Adámico con individualidad perfecta en la etapa de formación del lado de Satán, y cumplió el modelo de la multiplicación de hijos abogando por el Pangermanismo. Después realizó el modelo de dominación de toda la creación estableciendo la política de conquista del mundo, realizando así el mundo fuera del Principio según el nivel de perfección en la etapa de formación de las tres grandes bendiciones centradas en Satán. Por esto, era inevitable la Primera Guerra Mundial para que el lado celestial lograse la victoria destruyendo al lado satánico y estableciendo, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de formación para restaurar el mundo que ha perfeccionado las tres grandes bendiciones centradas en Dios.

En segundo lugar, la Primera Guerra Mundial debía ocurrir a fin de que el hombre en la tierra del lado celestial superase la primera tentación de Satán a Jesús sobre la base mundial. Por consiguiente, desde el punto de vista de la tentación que Jesús había sufrido, el lado de Dios tenía que establecer la condición de indemnización para restaurar, mundialmente, la primera bendición de Dios para el hombre, obteniendo la victoria en la Primera Guerra Mundial. Jesús había establecido el fundamento de la restauración de su individualidad perfecta, al restaurar la piedra como su propia representación, superando la primera tentación en el desierto. Del mismo modo, el lado de Dios tenía que destruir el mundo satánico y a su figura central, logrando la victoria en la Primera Guerra Mundial, y tenía que establecer el mundo del lado celestial con el Señor de la Segunda Llegada como centro, estableciendo así el fundamento para que el Señor restaurase su individualidad perfecta.

En tercer lugar, la Primera Guerra Mundial era inevitable para establecer el fundamento en la etapa de formación para restaurar la soberanía celestial. Como ya hemos visto (ref. Parte II, Cap. IV, Sec. VII, 2 [6]), el sistema democrático apareció como la forma final de gobierno para restaurar la soberanía de Dios, después de haber subyugado al sistema absolutista. Como probaron más tarde los hechos, las naciones del lado celestial lograron la victoria en la Primera Guerra Mundial y cristianizaron al mundo al ampliar su territorio político. De este modo establecieron el fundamento en la etapa de formación para la democracia y, al mismo tiempo, establecieron el fundamento en la etapa de formación para restaurar la soberanía celestial, construyendo una base política y económica amplia y firme en el lado celestial.

(4) Los resultados de la I Guerra Mundial según la providencia de la restauración

Debido a la victoria del lado celestial en la Primera Guerra Mundial, se estableció la condición de indemnización en la etapa de formación para restaurar mundialmente las tres grandes bendiciones de Dios para el hombre. Desde el punto de vista de la superación, a nivel mundial, de la tentación de Satán a Jesús fue establecida la condición de indemnización para restaurar mundialmente la primera bendición que Dios dio al hombre. Luego, a través de la victoria de las naciones democráticas, se estableció el fundamento en la etapa de formación para restaurar la soberanía celestial. Con la caída del mundo satánico y del Kaiser, que reinaba en este mundo, se estableció el fundamento de victoria en la etapa de formación en el mundo del lado celestial; así fue establecido el fundamento sobre el cual podría nacer el Señor de la Segunda Llegada como Rey del Mundo del lado celestial.

A continuación, apareció el mundo comunista centrado en Stalin, que era la representación simbólica del Señor de la Segunda Llegada del lado satánico. El lado satánico proyectó realizar la pseudoforma del Reino de los Cielos en la tierra centrado en un personaje que imitaba el modelo del Señor de la Segunda Llegada en el lado satánico, con el fin de realizar por adelantado el ideal del lado celestial, antes de que el Señor de la Segunda Llegada estableciese el ideal del Reino de los Cielos en la tierra bajo los principios de coexistencia, co-prosperidad y causa común. Por ello, con la victoria del lado celestial en la Primera Guerra Mundial, se estableció el fundamento para la Segunda Llegada del Mesías. A partir de entonces comenzó el período de formación para el ministerio de la Segunda Llegada.

3. LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

(1) Perfil providencial de la Segunda Guerra Mundial

Como ya hemos visto en la historia posterior a la Epoca Medieval, el espíritu fundamental de la democracia es realizar el propósito de la concepción de la vida tipo Abel. Por consiguiente, la democracia va necesariamente encaminada hacia la realización del mundo bajo el ideal de la creación, siguiendo la tendencia natural de las dos características, interior y exterior, de la naturaleza original del hombre. Naturalmente, la Segunda Guerra Mundial fue la guerra en la que la democracia estableció el fundamento de victoria en la etapa de crecimiento, venciendo al totalitarismo, que bloqueaba el camino de la naturaleza original del hombre.

(2) ¿Qué es el totalitarismo?

Cuando el pánico económico abrumó a todo el mundo en el año 1930, naciones tales como Alemania, Japón e Italia, que bajo circunstancias de aislamiento, hallaron difícil superar tal adversidad, trataron de encontrar en el totalitarismo un camino para vencer sus dificultades.

¿Qué es el totalitarismo? Es una ideología política que niega la dignidad de la individualidad del hombre y la libertad de expresión, publicación, reunión y asociación, junto con los derechos básicos humanos referentes al estado y al sistema parlamentario, que son las bases de la ideología política democrática de las naciones modernas, e insiste en que cualquier individuo o grupo debe existir para el beneficio y el desarrollo de toda la nación o del estado. Por lo tanto, la libertad bajo este sistema puede ser definida no como un derecho que cualquier individuo pueda reclamar y disfrutar, sino como un deber o un sacrificio que se debe pagar por el conjunto.

El principio dirigente del totalitarismo no concede ninguna autoridad en la mayoría, sino en un solo hombre, el gobernante. La voluntad del gobernante, entonces, se convierte en la ideología de toda la nación o del estado. Como ejemplo de este totalitarismo político, está el de Mussolini en Italia, el de Hitler en Alemania y el gobierno dictatorial de los militaristas de Japón.

(3) Las naciones del lado celestial y las del lado satánico durante la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial se desencadenó entre las naciones del lado celestial, EE.UU., Inglaterra y Francia, en alianza entre si bajo la democracia y las naciones del lado satánico, Alemania, Japón e Italia, en alianza entre sí bajo el totalitarismo. ¿Por qué, entonces, están las primeras en el lado celestial y las segundas en el lado satánico?

Las primeras eran del lado celestial porque tenían a la democracia como su ideología fundamental, que había sido establecida como la ideología política de la etapa final de la providencia de la restauración, centrada en la concepción de la vida tipo Abel. Las últimas estaban en el lado satánico porque eran las naciones totalitarias antidemocráticas cuya ideología política estaba centrada en la concepción de la vida tipo Caín. Además, las primeras eran las naciones que apoyaban al Cristianismo, mientras que las últimas se colocaron en una posición anticristiana, de este modo se separaron yendo las primeras hacia el lado celestial y las últimas hacia el lado satánico.

Examinemos ahora los detalles con más claridad. Alemania, que era el centro de las Potencias del Eje en aquel tiempo, privó al pueblo de sus libertades fundamentales y su control de las ideologías ejerció influencia incluso en el campo religioso. Es decir, Hitler impuso la estricta ideología religiosa primitiva germánica concluyendo un pacto con el papa de Roma, fundando así una religión nacional, y entonces trató de controlar a todo el Protestantismo bajo la supervisión de obispos por todo el país. Por consiguiente, los católicos así como los protestantes se opusieron fuertemente a Hitler, quién además masacró a seis millones de judíos.

Los militaristas japoneses durante la guerra mundial obligaron a todas las iglesias coreanas a instalar un Kamidana (altar doméstico) del Sintoísmo japonés y forzaron a los cristianos a asistir a los cultos en los templos japoneses. Quienes se oponían eran encarcelados o asesinados. Masacraron especialmente a los cristianos coreanos, quienes tuvieron que emigrar a Manchuria para escapar del dominio de Japón y para hallar la libertad. De este modo, la política de aniquilación del Cristianismo coreano, que pusieron en vigor hasta la última parte de la gran guerra, fue de lo más atroz. Italia también llegó a ser una potencia del Eje al conspirar con Alemania, que estaba en el lado satánico. Mussolini estableció el Catolicismo como religión nacional con el fin de unificar la ideología de su pueblo, procediendo de este modo contra la providencia de la restauración de Dios. Por tal motivo, podemos designar a Alemania, Japón e Italia de aquellos días como las naciones del lado satánico.

(4) Las razón por las que el lado celestial y el lado satánico se enfrentaron con tres grandes potencias a cada lado

La Segunda Guerra Mundial estalló con el fin de establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de crecimiento para restaurar las tres grandes bendiciones de Dios, que no fueron realizadas centradas en Jesús. Originalmente, debido a la caída de los tres seres, Adán, Eva y el arcángel, las tres grandes bendiciones de Dios no fueron realizadas. Por consiguiente, al restaurar las tres grandes bendiciones, tres seres tendrían que colaborar juntos con el fin de restaurar las tres bendiciones por indemnización. Así pues, Dios llevó a cabo la providencia espiritual de la salvación combinando los esfuerzos de tres seres, Jesús, que vino como el segundo Adán, el Espíritu Santo, que vino como la divinidad de Eva (ref. Parte I, Cap. VII, Sec. IV, 1) y el arcángel, restaurando así espiritualmente Sus tres grandes bendiciones. Por lo tanto, la Segunda Guerra Mundial, que tenía que establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de crecimiento para restaurar las tres bendiciones centradas en Jesús, también tenía que establecer la condición para restaurar las tres bendiciones por indemnización cuando las naciones del lado celestial simbolizando a Adán, a Eva y al arcángel, obtuvieran la victoria sobre las naciones del lado satánico, que seguían un modelo similar. Por consiguiente, Satán, que sabía esto, reunió de antemano a las naciones según los modelos de Adán, Eva y el arcángel en el lado satánico, adelantándose a esta providencia e hizo que atacaran a las naciones de modelos semejantes del lado celestial.

Los Estados Unidos, como nación tipo hombre, simbolizaba al Adán del lado celestial, mientras que Inglaterra, como nación tipo mujer, simbolizaba a la Eva del lado celestial y Francia, como un tipo intermedio de nación, simbolizaba al arcángel del lado celestial. Por el otro lado, Alemania, nación tipo hombre, simbolizaba al Adán del lado satánico, mientras que Japón, como nación tipo mujer, simbolizaba a la Eva del lado satánico e Italia, como tipo intermedio de nación, simbolizaba al arcángel del lado satánico. En la Primera Guerra Mundial, los Estados Unidos, Inglaterra y Francia, y Alemania, Austria y Turquía, también eran las naciones del lado celestial y del lado satánico formadas por grupos de tipos similares, como modelos simbólicos a nivel de formación.

¿Por qué la Unión Soviética, que era una nación del lado satánico, se unió al lado celestial? Cuando la sociedad medieval de Europa Occidental, centrada en el papa, llegó a un punto en el que nunca lograría el propósito de la providencia de la restauración, Dios tuvo que llevar a cabo Su providencia de la realización de los dos mundos -el comunismo y la democracia, dividiendo la sociedad en los dos mundos basados respectivamente en la concepción de la vida tipo Caín y la concepción de la vida tipo Abel. Mientras tanto, la sociedad feudal y la sociedad monárquica o la sociedad imperialista, bloqueaban el camino del lado celestial y al mismo tiempo obstruían el camino final del lado satánico para cumplir esta providencia. Por consiguiente, el lado celestial y el lado satánico se unieron para destruir esta sociedad. La providencia de la restauración se desarrolla siguiendo el curso de la era. Por ello, incluso el mundo fuera del Principio, que se realiza por adelantado bajo una pseudoforma de la providencia de la restauración de Dios, tiene que desarrollarse hacia el objetivo satánico siguiendo el curso de la era. Por consiguiente, incluso en el mundo satánico, debe haber lucha para destruir la vieja sociedad porque ésta constituye un obstáculo para la sociedad progresiva.

De acuerdo con esta tendencia histórica, el totalitarismo, durante la Segunda Guerra Mundial, se convirtió tanto en un obstáculo para el lado satánico, como para el lado celestial. Por ello, Dios tuvo que permitir, aunque temporalmente en la providencia de la restauración, que el lado satánico realizase el mundo comunista. Por esta razón, Dios permitió que el mundo comunista cosechara rápidamente sus propios frutos por medio de la destrucción de las naciones totalitarias vencidas por la Unión Soviética en cooperación con las naciones del lado celestial. Sin embargo, tan pronto como la Segunda Guerra Mundial terminó, los dos mundos: de la democracia y del comunismo se dividieron como el agua y el aceite.

(5) Las causas de la Segunda Guerra Mundial según la providencia de la restauración

Desde el punto de vista de la providencia de la restauración, la primera de las causas internas que llevaron a la Segunda Guerra Mundial fue para establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de crecimiento para restaurar las tres grandes bendiciones de Dios. Debido a la caída de Adán, Dios, enviando a Jesús, el segundo Adán, trató de restaurar el mundo en el que fueran realizadas Sus tres grandes bendiciones con Jesús como centro. Sin embargo, Jesús cumplió esto sólo espiritualmente por medio de su crucifixión, a causa de la falta de fe del pueblo judío. Por otro lado, Satán intentaba realizar, de antemano, el mundo según un modelo similar al mundo que Jesús pensaba realizar. Por ello, en la consumación de la historia será realizado sin duda un mundo fuera del Principio imitando el modelo de las tres grandes bendiciones, cumplidas a nivel de crecimiento, centradas en un personaje tipo Jesús del lado satánico. Por consiguiente, Dios tiene que establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de crecimiento para la restauración del mundo bajo el Principio con las bendiciones realizadas centradas en Dios, destruyendo este mundo satánico. La Segunda Guerra Mundial se originó con este propósito.

El personaje tipo Jesús del lado satánico fue Hitler. Por ello la vida de Hitler fue muy similar a la de Jesús en ciertos aspectos, como su pensamiento a una escala mundial, su vida sencilla, su muerte miserable y la desaparición de su cadáver, aunque su voluntad era exactamente opuesta a la de Jesús. Por consiguiente, Hitler de Alemania, que provocó la Segunda Guerra Mundial, fue el personaje tipo Adán del lado satánico debido a que cumplió el modelo de la multiplicación de hijos, abogando por el Pangermanismo y realizó el modelo de la dominación de toda la creación, estableciendo una política de hegemonía mundial. Así pues, realizó el mundo fuera del Principio, siguiendo el modelo del cumplimiento de las tres grandes bendiciones a nivel de crecimiento centradas en Satán. El lado celestial tenía que establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de crecimiento para restaurar el mundo que ha cumplido las tres grandes bendiciones, logrando la victoria en la Segunda Guerra Mundial.

En segundo lugar, la Segunda Guerra Mundial tuvo lugar con el fin de que los hombres de la tierra del lado celestial sufriesen y superasen, mundialmente, la segunda tentación de Satán a Jesús. Por consiguiente, cuando lo consideramos desde el punto de vista de la tentación que Jesús tuvo que sufrir, el lado celestial tenía que establecer, a nivel mundial, la condición de indemnización para restaurar la segunda bendición que Dios dio al hombre, logrando la victoria en la Segunda Guerra Mundial. Así como Jesús estableció el fundamento para la restauración de los hijos, superando la segunda tentación en el desierto, del mismo modo, el mundo del lado celestial tenía que establecer el fundamento de la democracia a nivel de crecimiento, logrando la victoria en la Segunda Guerra Mundial, consiguiendo así que los hombres del lado celestial estableciesen el fundamento mundial para la restauración de los hijos.

En tercer lugar, la Segunda Guerra Mundial se originó para establecer el fundamento a nivel de crecimiento para la restauración de la soberanía celestial. Debido a la victoria del lado celestial en la Primera Guerra Mundial, el mundo democrático llegó a disfrutar del fundamento al nivel de formación, mientras que de igual manera, el mundo satánico, que había estado realizando el mundo tipo Caín, pudo subyugar al «imperialismo» y establecer el fundamento a nivel de formación para el mundo comunista. Por consiguiente, la Segunda Guerra Mundial, como revelaron los resultados, separó completamente a los dos mundos de la democracia y el comunismo, habiendo establecido cada uno su fundamento a nivel de crecimiento. Cuando el mundo democrático llegó a disfrutar del fundamento a nivel de crecimiento, la restauración de la soberanía celestial quedó establecida sobre su fundamento a nivel de crecimiento.

(6) Los resultados de la Segunda Guerra Mundial según la providencia de la restauración

La victoria del lado celestial en la Segunda Guerra Mundial posibilitó el establecimiento de la condición de indemnización a nivel de crecimiento para restaurar, mundialmente, las tres grandes bendiciones de Dios para el hombre. Desde el punto de vista de haber sufrido mundialmente las tentaciones de Satán a Jesús, se estableció la condición de indemnización para restaurar mundialmente la segunda bendición de Dios. Al mismo tiempo, se estableció el fundamento a nivel de crecimiento para la restauración de la soberanía celestial ya que el mundo democrático pudo establecer la base sobre el nivel de crecimiento.

Entonces, desde el punto de vista del principio de la restauración por indemnización, el hecho de que Hitler (el personaje tipo Jesús en el lado satánico) y su país fuesen destruidos y que apareciese el mundo comunista centrado en Stalin (el personaje según el modelo del Señor de la Segunda Llegada en el lado satánico) a escala mundial significaba que la era en la que el hombre había construido el reino espiritual centrado en el Jesús resucitado había pasado, y que había llegado el tiempo de fundar un cielo nuevo y una tierra nueva (Ap. 21:1-7), centrados en el Señor de la Segunda Llegada.

De este modo, después de la Segunda Guerra Mundial, se entró en la etapa de crecimiento para el ministerio de la Segunda Llegada. Por consiguiente, mucha gente ha recibido revelaciones que se refieren a la vuelta de Cristo y ocurren fenómenos espirituales por todo el mundo. Al mismo tiempo, todas las religiones establecidas se secularizarán en creciente caos y división, perdiendo su poder religioso. Este es un fenómeno de los Ultimos Días que ocurre debido a la providencia final de Dios para la unificación de todas las religiones por medio de una nueva y definitiva verdad.

4. LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

(1) ¿Es inevitable la Tercera Guerra Mundial?

Al principio, Dios creó a los primeros antepasados humanos y los bendijo para que dominasen todo el mundo (Gen. 1: 28). Por lo tanto, Dios no tuvo más remedio que permitir a Satán que realizase por adelantado, el mundo fuera del Principio siguiendo el modelo de haber cumplido estas bendiciones con hombres caídos. Por otro lado, conforme a Su providencia de la restauración, ha obrado para llevar a todos los hombres de vuelta al lado celestial, siempre detrás de Satán. Por consiguiente, en la consumación de la historia humana, el lado celestial y el lado satánico deben llegar a dominar el mundo a sus respectivas maneras. Así pues, los dos mundos, la democracia y el comunismo, convivirán juntos. Para la separación y unificación final de estos dos mundos, son necesarias guerras mundiales. La Primera y la Segunda Guerra Mundial fueron las guerras para dividir al mundo en la democracia y el comunismo. Así pues, debe venir a continuación la guerra para la unificación de estos dos mundos separados. Esta es en verdad la Tercera Guerra Mundial. Por lo tanto, la Tercera Guerra Mundial tendrá lugar inevitablemente. Sin embargo, existen dos maneras de librar esta guerra.

En primer lugar, está el camino de la subyugación y unificación del lado satánico por las armas. Sin embargo, el mundo ideal que surgirá después de la unificación, siendo el mundo ideal en el que toda la humanidad vivirá feliz, no se realizará nunca subyugando al enemigo sólo externamente por el uso de las armas. Por consiguiente, deben ser subyugados después internamente y deben llegar a alegrarse verdaderamente en el fondo de sus corazones. Para esto, debe haber una ideología absolutamente perfecta que sea capaz de satisfacer el deseo de la naturaleza original del hombre.

Luego, la segunda manera de librar esta guerra es subyugando y unificando el mundo satánico directamente por medio de una lucha enteramente interior mediante la ideología, sin necesidad de ninguna lucha exterior por las armas. Los hombres son seres racionales. Por esta razón, el mundo de unidad perfecta se realizará solamente cuando los hombres sean subyugados y unidos por la razón. La cuestión referente a qué tipo de guerra llevará a la realización de un solo mundo, está determinada según el éxito o el fracaso del hombre en cumplir su propia parte de responsabilidad. ¿De dónde vendrá, pues, la nueva ideología mundial necesaria para establecer el mundo único?

La ideología que pueda dirigir a toda la humanidad a un mundo ideal no podemos pensar que venga del mundo comunista, establecido por la concepción de la vida tipo Caín, porque esta concepción de la vida está bloqueando el desarrollo interior de la naturaleza original del hombre. Por consiguiente, esta ideología debe surgir en el mundo democrático, que está establecido por la concepción de la vida tipo Abel. Sin embargo, es un hecho históricamente probado que no ha habido ninguna ideología entre las muchas existentes en el mundo democrático, que pueda subyugar la ideología comunista.

Entonces, esta ideología debe aparecer actualmente en el mundo democrático. Para que esta nueva ideología se formule, debe aparecer una nueva verdad. Esta nueva verdad debe ser, desde luego, el fundamento de la concepción de la vida tipo Abel y, naturalmente, el fundamento de la democracia. Así como ha sucedido en el curso del desarrollo histórico en el que hasta el presente los hombres siempre han perseguido a la verdad más reciente, esta nueva verdad, cuando venga, entrará en conflicto con las viejas verdades que mucha gente ha considerado hasta ahora que son las auténticas. Por lo tanto, incluso en la democracia de hoy día, la gente se dividirá en dos grupos con los diferentes puntos de vista Caín y Abel, que lucharán entre sí. No obstante, cuando esta nueva verdad establezca una base victoriosa en el mundo democrático y además subyugue a la ideología comunista, se realizará finalmente un mundo único bajo esta única verdad.

Satán, conociendo de antemano la providencia de Dios de dar a los hombres esta nueva verdad para unificarlos bajo una ideología única, ha expuesto una ideología falsa, imitando a la verdadera en su intento de unificar a toda la humanidad, centrada en él mismo. Esta «verdad» satánica es el materialismo dialéctico. El materialismo dialéctico intenta destruir toda existencia espiritual, estableciendo su propio fundamento racional. La posición de este materialismo, tratando de probar que Dios no existe, cae en un estado de autodestrucción y asume la lógica de la negación de la existencia del mismo Satán. Además, Satán sabe suficientemente bien que él mismo perecerá en la consumación de la historia (del mal). Dándose cuenta de su inevitable fin, en el que ya no será glorificado nunca más, se alzó para negar a Dios a riesgo de sacrificarse a sí mismo. Esta negación es realmente el núcleo central del «materialismo dialéctico». Por consiguiente, el lado celestial nunca será capaz de escapar del ataque de la teoría de Satán, a menos que el mundo democrático pueda formular la verdad que subyugará a su ideología. Esta es la razón histórica en la providencia de la restauración por la que el lado celestial debe proclamar la verdad perfecta y absoluta.

(2) Resumen providencial de la Tercera Guerra Mundial

La Tercera Guerra Mundial va a ser aquella en la que Dios proyecta restaurar, como última medida desde que comenzó la providencia de la restauración, el mundo ideal, haciendo que el mundo democrático subyugue al mundo comunista. Desde el punto de vista de la providencia de la restauración, por medio de la Primera Guerra Mundial el lado celestial estableció un fundamento democrático a nivel de formación, con la ampliación del territorio político y económico al obtener colonias por todo el mundo; a través de la Segunda Guerra Mundial se estabilizó el territorio del mundo democrático, estableciendo mundialmente el fundamento democrático en el nivel de crecimiento. Ahora, por medio de la Tercera Guerra Mundial se debe constituir el fundamento democrático en el nivel de perfección estableciendo la perfecta concepción de la vida tipo Abel, conforme a la nueva verdad, y sobre este fundamento se debe conducir a toda la humanidad hacia un mundo único.

Por consiguiente, la Tercera Guerra Mundial es la guerra final, en la que el lado celestial debe restaurar horizontalmente por indemnización, en la consumación de la historia, todo lo que estuvo obligado a entregar a Satán después de haber tratado de cumplir la voluntad celestial durante las tres etapas de prolongación en el curso histórico de la providencia de la restauración.

(3) Las causas de la Tercera Guerra Mundial según la providencia de la restauración

Como hemos visto antes, que la Tercera Guerra Mundial vaya a ser sostenida por la fuerza de las armas o por una batalla ideológica se determinará conforme al éxito o al fracaso del hombre en cumplir su propia parte de responsabilidad en la realización de la providencia de la restauración de Dios. Sin embargo, independientemente del tipo de batalla que se vaya a librar, habrá indudablemente una guerra mundial más.

Entonces, ¿cuál sería la causa interna de la Tercera Guerra Mundial, desde el punto de vista de la providencia de la restauración? En primer lugar, establecer mundialmente la condición de indemnización a nivel de perfección para restaurar las tres grandes bendiciones de Dios para el hombre. Debido a la falta de fe del pueblo judío, la providencia de la restauración centrada en Jesús fue cumplida sólo espiritualmente. Por lo tanto, Cristo debe volver a la tierra para restaurar al mundo, espiritual y físicamente, y realizar las tres grandes bendiciones de Dios. Por consiguiente, Satán trata nuevamente de realizar el mundo fuera del Principio según un modelo similar al mundo que el Señor va a traer al tiempo de la Segunda Llegada. Por ello, al final de la historia se realizará el mundo fuera del Principio según el modelo de haber restaurado las tres grandes bendiciones, centradas en un personaje imitando el modelo del Señor de la Segunda Llegada del lado satánico. Por consiguiente, el lado celestial debe establecer, mundialmente, la condición de indemnización a nivel de perfección para restaurar el mundo en el que se han realizado las tres grandes bendiciones centradas en Dios, subyugando al mundo centrado en Satán. Por este motivo, debe venir la Tercera Guerra Mundial.

Stalin fue el personaje que seguía el modelo del Señor de la Segunda Llegada en el lado satánico. Por esto, Stalin, como personaje que cumplió el modelo del perfeccionamiento de su individualidad en el lado satánico, llevó a cabo el modelo de la multiplicación de hijos abogando por los esfuerzos combinados de los labradores, pescadores y obreros en oposición al mundo democrático. También realizó el modelo del dominio de todas las cosas estableciendo la política de bolchevismo mundial, cumpliendo así el modelo de las tres grandes bendiciones. Por consiguiente, debemos saber que el mundo comunista es el mundo fuera del Principio en el que Satán ha tratado de realizar el mundo de coexistencia, coprosperidad y causa común, que será realizado en el futuro centrado en Dios.

En segundo lugar, la Tercera Guerra Mundial tendrá lugar con el fin de hacer que los hombres del lado celestial superen, mundialmente, la tercera tentación de Satán a Jesús. Por lo tanto, centrado en la tentación que sufrió Jesús, el lado celestial debe establecer la condición de indemnización para restaurar mundialmente la tercera bendición de Dios, logrando la victoria en la Tercera Guerra Mundial. Esto es porque, así como Jesús estableció el fundamento para restaurar el dominio sobre todas las cosas superando la tercera tentación en el desierto, el lado celestial debe restaurar la dominación del hombre sobre todo el mundo de la creación, logrando la victoria en la Tercera Guerra Mundial.

En tercer lugar, la Tercera Guerra Mundial debe tener lugar con el fin de establecer el fundamento a nivel de perfección para la restauración de la soberanía celestial. Esto es porque el lado celestial debe realizar el mundo ideal bajo el Principio macrocósmico, destruyendo el mundo comunista y haciendo que toda la soberanía vuelva a Dios a través de la victoria en la Tercera Guerra Mundial.

(4) Los resultados de la Tercera Guerra Mundial según la providencia de la restauración

Al principio, Dios pensó realizar Su providencia de la restauración estableciendo a Caín y a Abel en la familia de Adán. No obstante, debido a que Abel fue asesinado por Caín, comenzó la historia de pecado de la humanidad. La obra de Dios de la separación del bien y el mal para restaurar la familia de Adán por indemnización comenzó a nivel individual. Después de extenderse a los niveles de hogar, tribu, sociedad, raza y nación, ha ampliado ahora su esfera de acción a nivel mundial. Dios piensa restaurar por indemnización la totalidad del curso providencial, que ha sido prolongado en tres etapas, logrando la victoria en las tres guerras mundiales, que son las obras finales de la providencia de la restauración.

Los primeros antepasados humanos perdieron su corazón y sentimiento hacia Dios al ser atrapados por las palabras de la tentación de Satán, y debido a la caída espiritual interior y a la caída física exterior, heredaron el linaje de Satán. Por consiguiente, la providencia de la restauración se realizará cuando todos los hombres caídos se restauren y hereden el linaje de Dios, restaurando su corazón y sentimiento hacia Dios por medio de Sus palabras de vida, y recibiendo la salvación espiritual y física (ref. Parte II, Cap. II, Sec. III, 3 (2)).

La victoria del lado celestial en estas tres Guerras Mundiales, posibilitará finalmente la realización del mundo ideal proyectado originalmente en la creación, que Dios ha tratado de realizar durante un período tan largo de historia desde la caída del hombre, restaurando completamente por indemnización todos los fundamentos para la providencia de la restauración.


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